Era el 11 de noviembre de 1987 y en Villanueva de la Serena trabajaban en las obras de remodelación del antiguo Cine Rialto, en la calle de la Carrera, para convertirlo en Casa de la Cultura cuando el pico de un operario, Sebastián Fernández, chocó con algo metálico. Tras escarbar en la tierra aparecieron esparcidas 149 monedas de oro de 200 años de antigüedad. ¿Qué valor tenían? ¿Quién las dejó allí? ¿Qué hacer con ellas? 40 años después, lo que se denominó el Tesoro de Villanueva, ha viajado de Villanueva hasta el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, su destino definitivo.