Era el 11 de noviembre de 1987 y en Villanueva de la Serena trabajaban en las obras de remodelación del antiguo Cine Rialto, en la calle de la Carrera, para convertirlo en Casa de la Cultura cuando el pico de un operario, Sebastián Fernández, chocó con algo metálico. Tras escarbar en la tierra aparecieron esparcidas 149 monedas de oro de 200 años de antigüedad. ¿Qué valor tenían? ¿Quién las dejó allí? ¿Qué hacer con ellas? 40 años después, lo que se denominó el Tesoro de Villanueva, ha viajado de Villanueva hasta el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, su destino definitivo.
El público podrá conocer este hallazgo en una exposición temporal que estará expuesta hasta marzo de 2026. En ella se muestran estas 149 monedas que hablan de 50 años de una época importante y convulsa en España y de la provincia de Badajoz que abarca los siglos XVIII y XIX.
Las monedas fueron acuñadas entre 1772 y 1822, durante los reinados de Carlos III, Carlos IV y Fernando VII, la mayoría de ellas en cecas hispanoamericanas de Lima, Santiago de Chile, México, Potosí y Popayán, los grandes centros mineros del momento. Algunas pertenecen a cecas españolas de Sevilla, Cádiz y Madrid.
El oro con el que se hicieron es de muy buena calidad, “son doblones de 27 gramos de gran pureza, garantizado por la corona española. Fueron la unidad con más valor del sistema monetarios español de aquellos siglos. Estas monedas tenían tanto prestigio que se utilizaron por todas las potencias y grandes compañías comerciales del momento para realizar grandes transacciones internacionales”, según explica Javier Heras Castaño, director del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz.
En su opinión, este tipo de monedas no se utilizaban para operaciones y compras cotidianas o corrientes, por lo que se deduce que “quien poseía 149 monedas como estas no era cualquiera, era una persona o una familia con poder, que tenía una fortuna mucho mayor que este tesoro”.

EL TESORO DE VILLANUEVA, UN HALLAZGO DE GRAN VALOR HISTÓRICO
Pero la importancia del Tesoro de Villanueva no es tanto por el valor de estos 4 kilos de oro, que lo tiene, como por el valor histórico de sus piezas, que se convierten en las más “modernas” del Arqueológico de Badajoz. “Son referencia de un tiempo muy importante para la historia de España. Encierran los 50 años más extraordinarios de una época convulsa, en la que se pasó del antiguo régimen a la modernidad”, añade.
“Tiene un gran valor porque cierra la historia que guarda el propio museo, ilustrando el último capítulo del antiguo régimen. Estas monedas ejemplifican el momento de transición entre las monarquías absolutistas del antiguo régimen hacia el liberalismo y la modernidad”.
La consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes, Victoria Bazaga, ha destacado durante su visita a la exposición la importancia histórica e intelectual que tiene el Tesoro de Villanueva, que impulsará nuevas líneas de investigación. «Veremos cómo correrán ríos de tinta, detrás están los investigadores, que hacen publicaciones y nos sitúan como un lugar donde el patrimonio se cuida, se conserva y se pone en valor».
Bazaga considera que la exposición será también un atractivo turístico que atraerá a gente a Badajoz y también a toda Extremadura. «Cualquier tesoro que se pone a la luz para la región, para el patrimonio y para nuestra identidad como región es importantísimo», añade. Además, resalta la dimensión educativa, ya que permitirá al público joven conocer la historia de Extremadura en esa época histórica.
CURIOSIDADES Y RAREZAS DE LAS MONEDAS DE ORO
Javier Heras destaca la rareza de algunas piezas y algunas curiosidades. Una de las monedas, la de más valor, es flor de cuño, y además se expresa en reales. Hay otra en la que aparece Fernando VII, como “rey por la gracia de Dios y la Constitución”, porque en ese momento fue obligado a jurar la Constitución de Cádiz. Pero tres años después desaparece la palabra “constitución” de la moneda porque se vuelve al régimen absolutista.
Hay otra moneda muy curiosa, porque cuando se acuña el acuñador no conoce la cara del rey, no tiene ninguna referencia, “y se la inventa y se parece más a un indio de Hispanoamérica que al rey”.
Esta exposición no es sólo una exhibición de las monedas, sino que están contextualizadas históricamente. La muestra habla del hallazgo, de la importancia del patrimonio y de la relación de España con las colonias y los últimos años de los virreinatos en América que dependían de la corona española.
UN PERIODO DE INESTABILIDAD POLÍTICA
En todas las épocas de la historia ha habido periodos de inestabilidad política y militar, y es en esos momentos cuando suelen producirse ocultaciones de dinero o de joyas. Quien tiene dinero tiene miedo a perderlo y lo esconde, debajo de una baldosa o en una pared, con la idea de poder recuperarlo. Pero no siempre pueden volver a buscarlo.
En el caso del Tesoro de Villanueva se desconoce aún a quién pudo pertenecer o quién lo ocultó. Lo que sí han constatado los expertos es que la ocultación se produjo después de 1822, porque esa es la fecha de la moneda más reciente de las 149 halladas.
El primer cuarto de siglo XIX fue un periodo convulso en la historia de España fue precisamente ese al que pertenecieron estas monedas. En esa época en España se vivía una inestabilidad política manifiesta, había una ocupación francesa, destronamientos, alzamientos de tropas, enfrentamientos, luchas sociales, golpes de Estado…
Entre 1820 y 1823 se produce lo que se conoce como el Trienio Liberal, caracterizado por la lucha entre liberales y absolutistas y la implementación de reformas políticas significativas. “Todo esto habría favorecido esta ocultación. En 1823, un año después de la última moneda, hay una vuelta de la monarquía liberal o constitucional al absolutismo de Fernando VII”, recuerda Javier Heras.

UN TESORO HALLADO EN UNA PROPIEDAD DE MANUEL DE GODOY
Aunque el Tesoro de Villanueva aporta mucha información de esa época a los estudiosos, aún es una incógnita su origen. Una de las teorías que se barajan señala a una figura clave en la historia de España vinculada a la casa real: Manuel de Godoy (Badajoz, 1767-París, 1851). El inmueble donde aparecieron las monedas perteneció a este extremeño, que fue noble, político y primer ministro de Carlos IV. “En esa época de las monedas Godoy cayó en desgracia y sus bienes fueron confiscados”.
Entre sus propiedades se encontraban la finca Dehesa de la Serena y una casa señorial de la Calle Carrera en Villanueva de la Serena, que fue motivo de litigio de su heredera, su hija Carlota Luisa Manuela de Godoy y Borbón, con los posteriores propietarios del inmueble, ya que la casa cambió de manos varias veces antes de ser sede del Sindicato Agrícola Agrario en 1925 y luego Cine Rialto.
“Existe la posibilidad de que alguien de la familia de Godoy o su entorno enterraran el tesoro, pero es sólo una suposición, no hay nada certero. Que la casa perteneció a Godoy y a su hija es seguro, pero luego cambió de propietarios varias veces cuando se la confiscaron. Son sólo piezas de un puzle que es difícil encajar”, explica el director del museo.
EL TRASLADO DEFINITIVO AL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE BADAJOZ
Tras su hallazgo, y en aplicación de la Ley de Patrimonio Histórico Español, las monedas fueron declaradas de dominio público y entregadas a la Junta de Extremadura. Se compensó a los albañiles con un dinero y al que lo halló le correspondieron 650.000 pesetas.
Entonces se acordó su depósito provisional en el Ayuntamiento de Villanueva de la Serena hasta que se resolviera su destino definitivo. En esos momentos no se había inaugurado aún el Museo Arqueológico de Badajoz.
La situación de provisionalidad se ha prolongado durante casi 40 años. Pero la Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes ha culminado el proceso que determinó el levantamiento del depósito municipal y el establecimiento de un nuevo depósito definitivo en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, que será el encargado de custodiar y difundir el conocimiento del Tesoro de Villanueva.
La exposición tendrá un carácter temporal hasta que pueda remodelarse algún espacio del museo, al igual que se rehabilitó la sala de protohistoria para crear la nueva la Sala Tarteso, inaugurada por Felipe VI el pasado mes de mayo.

PROYECTO ‘VUELVE A CASA’
La consejera de Cultura ha enmarcado esta iniciativa en la filosofía del proyecto «Vuelve a casa», con el que la Junta de Extremadura pretende «sacar» piezas y conjuntos relevantes para que la sociedad los disfrute y para facilitar el trabajo de los investigadores. «Las joyas que tenemos en un sitio u otro hay que sacarlas, hay que dejar que la sociedad disfrute de ellas», ha apuntado.
En este contexto, Bazaga se ha referido también al deseo de seguir avanzando en la recuperación de otros bienes patrimoniales extremeños que se encuentran fuera de la región, como el Tesoro de Aliseda, actualmente en el Museo Arqueológico Nacional: «Estamos trabajando para que vuelva aquí, para que venga a su casa, que es donde tiene que estar».

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