Era la década de los 70 cuando Francesc Català-Roca (1922 – 1998), uno de los fotógrafos más destacados del siglo XX en España, abandonó el blanco y el negro en sus fotografías y se adentró en la aventura del color. Comenzó también entonces su aventura americana. Entre 1973 y 1979 realizó varios viajes por América captando con sensibilidad la forma de vida de una sociedad tradicional en vías de desaparición, aportando una mirada humanista y social. Esas imágenes, en su mayoría inéditas, se muestran en la exposición ‘La elocuencia de la imagen. Català-Roca en América’ que acoge el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC) hasta el 1 de febrero de 2026.

La exposición reúne 225 fotografías, impresas y proyectadas, seleccionadas entre los más de 7.000 negativos que Català-Roca realizó durante sus viajes por México, Perú, Colombia o Ecuador. Estas imágenes están conservadas en el Arxiu Nacional de Catalunya desde 2023, que alberga 200.000 fotos. La muestra es una producción del Ministerio de Cultura y está comisariada por Lia Colombino.

En las fotografías muestra la vida cotidiana, los oficios tradicionales y los rostros de una comunidad en proceso de transformación, revelando una América diversa con sus tradiciones y sus problemas de vivienda o transporte, su relación con el entorno y los efectos de las dictaduras y las guerras.

“La humanidad esperó mucho a que se inventara la fotografía, pero cuando llegó nos cambió la vida a todos. Català estaría hoy muy contento de que la fotografía esté al alcance de todo el mundo”, explicó Andreu Català Pedersen, hijo del fotógrafo, en la inauguración de la exposición en la pinacoteca pacense.

“UNA PERSONA QUE HACÍA UNA FOTOGRAFÍA MUY GENEROSA”

En su opinión, “estamos ante una exposición portentosa, que muestra la mirada de una persona que hacía una fotografía muy generosa. Es un canto a la humanidad”. Andreu Català recordó cómo su padre dedicó toda su vida a la fotografía, una vocación que heredó de su abuelo, el también fotógrafo Pere Català i Pic, que fue quien lo introdujo en este mundo.

También relató cómo a pesar del cierre de las fronteras por la guerra su padre siguió evolucionando como artista, sin saber qué se hacía fuera, al otro lado de la frontera. “Él se consideraba más un profesional que un artista”, añadió.

Esos viajes a América los realizó por encargo de la Editorial Blume, especializada en libros de arte y cultura, para ilustrar catálogos de arte popular americano. Sin embargo, Català-Roca fue más allá del propósito editorial y documentó otros detalles y otros paisajes de aquella sociedad y sus condiciones de vida, de su artesanía como medio de vida.

Català-Roca
Andreu Català observa una de las obras de su padre en la exposición sobre el fotógrafo Català-Roca y América en el MEIAC.

Además de su hijo, asistieron a la inauguración de la exposición en el museo extremeño el sobrino del fotógrafo, Marc Català Santafé; el secretario general de Cultura de la Junta de Extremadura, Francisco Palomino; la directora del MEIAC, Calina Pulido; y el subdirector de Artes Visuales y Creación Contemporánea del Ministerio de Cultura, Jesús Carrillo. Este último aseguró que “en el MEIAC esta exposición cobra un sentido específico, dada la vocación iberoamericana del museo”.

CATALÀ-ROCA TAMBIÉN FOTOGRAFIÓ EXTREMADURA

Carrillo explicó que esta muestra se organizó el pasado año para el Museo de América, en Madrid, y viajó posteriormente a Soria, donde inauguró la programación del futuro Centro Nacional de Fotografía, que se ubicará en el antiguo edificio del Banco de España en Soria.

Para la visita de la exposición a Extremadura se han rescatado del archivo algunos fondos de fotos que realizó Català-Roca en una visita a tierras extremeñas y que se exponen en una vitrina. Estas imágenes muestran fotos que hizo a finales de los 60 de monumentos de Cáceres, Badajoz, Mérida, Guadalupe, Zafra, Alcántara o Jerez de los Caballeros. Eran encargos para una guía de Badajoz y un libro sobre arte romano. Entre ellas se encuentra una foto de dos niños y una niña sonrientes que captó en Jerez de los Caballeros.

‘La elocuencia de la imagen. Català-Roca en América’ ofrece también documentación inédita sobre los viajes del artista: cámaras originales, listados de negativos, recortes de prensa, maquetas de los catálogos de Blume y contratos de edición. Todo este material ha sido estudiado por la documentalista Núria Gil, y se exhibe junto a las imágenes para contextualizar el trabajo del fotógrafo y su colaboración con la editorial.

Català-Roca
Algunas de las fotografías de la exposición de Català-Roca en el MEIAC.
PREMIO NACIONAL DE ARTES PLÁSTICAS EN 1983

Francesc Català-Roca colaboró con diversas publicaciones, entre las que destacan Destino y La Vanguardia. Fue galardonado en dos ocasiones con el premio Ciudad de Barcelona y recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas en 1983 que otorga el Ministerio de Cultura, así como la medalla al mérito artístico.

Francisco Palomino destacó esta colaboración entre el Ministerio y la Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes, titular del espacio museístico, y valoró positivamente esta iniciativa. “Es un lujo poder contar con esta exposición en el MEIAC, que en sus 30 años de existencia ha hecho un recorrido muy extenso por el arte extremeño, portugués e iberoamericano”.

En este sentido aseguró que el museo sigue vivo y abierto a las nuevas tendencias y colaboraciones. “Estamos viendo también posibilidades de involucrar al MEIAC con ‘Cáceres Contemporánea’”.

 

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Magazine Cultural de entrevistas, reportajes y noticias que recoge las creaciones culturales y artísticas que tienen como origen o destino Extremadura.

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