Sara Correia (Lisboa, 1993) es una auténtica fadista. No sólo por su buena voz y su interpretación, por la que es considerada la gran voz del fado de la nueva generación, sino por su autenticidad, por la verdad que cuenta en sus canciones. Sara está cantando su vida, una vida que a pesar de su juventud ha sido intensa, en ocasiones nada fácil, pero de la que ha aprendido constantemente. Recuerda, aunque no muy bien, que cuando era muy jovencita visitó Extremadura. “Antiguamente nos metían en un coche a cuatro o cinco fadistas y cantábamos en las calles y en los pueblos con la guitarra portuguesa y la viola de fado”. Ahora regresa para debutar en Badasom, el Festival de Flamenco y Fado de Badajoz, el 2 de julio. “Me encanta que el flamenco y el fado estén unidos aquí, son dos músicas que me gustan mucho, porque son dos músicas de raíz, de la tierra y el pueblo”, señala.
Tras el éxito de sus dos discos anteriores y una nominación a los Grammy Latinos, Sara Correia presenta en Badasom su último trabajo, ‘Liberdade’ ¿Cómo es este trabajo?
Se llama ‘Liberdade’ por eso mismo, porque yo me siento libre para cantar. Crecí en mi barrio, Chelas, y ahí conocí y sentí muchas influencias musicales. Yo soy fadista de matriz, está en mi sangre, pero me gustan otros tipos de músicas y pienso que el fado merece estar con otras sonoridades. Las fadistas tienen muy buena suerte, porque cantan de todo. Y este disco es libertad por eso mismo, pienso que yo puedo ser lo que yo quiera, soy fadista, pero soy muchas más cosas, y este disco tiene cosas que me gustan mucho dentro de la música y que me hacen más rica. Canto fado tradicional, pero también hay un poco de pop. Puedo ser lo que yo quiera y cantar lo que quiera, siendo verdadera y auténtica con la gente.
Es su disco más personal y fadista, con otras influencias y sonoridades. ¿Son composiciones propias?
Sí, sí. Tiene composiciones propias hechas por otros autores que han escrito para mí, de personas que me conocen muy bien. Yo quería cantar algo que se sienta, que pueda mostrar en mi vida.
Hay obras de autores como Pedro Abrunhosa, Carminho, Mila Dores, Joana Espadinha, Nuno Figueiredo, Tiago Bettencourt y Diogo Clemente.
¿Cómo va a ser el concierto en Badasom?
El concierto va a ser muy intenso. Vamos a cantar un poquito de toda mi vida, no sólo de ‘Liberdade’ sino de todos mis álbumes, y algunos temas que me acompañan desde que empecé a cantar. Cuando va una fadista a cantar lo más importante es ir al concierto, no hablar mucho de él (risas). Invito a todos a asistir.
“EL FADO ES UNA RELIGIÓN, UNA IGLESIA PARA MÍ”
Habla de influencias, de otras músicas, ¿Qué otras músicas desea probar?
Hay fadistas que sólo quieren cantar fado tradicional, pero yo disfruto haciendo otras cosas nuevas, porque tengo 32 años y pienso que la música es muy creativa y se puede hacer muchas más, claro, no tocando el fado tradicional, no se puede tocar algo que está hecho de raíz, pero sí hacer cosas nuevas, y voy a hacerlo. He cantado también flamenco, con Israel Fernández y tenemos algunas cosas grabadas. Creo que flamenco y fado son muy parecidos, en la forma de cantar y el alma que se pone al cantar.
Hay quien piensa que el fado es música de gente mayor ¿Es así?
Yo no lo creo. Yo empecé a cantar con 9 años y cantaba cosas para mi edad, no podía hablar de perder un amor, pero sí de chicos y chicas enamorados, nuestro fado se torna más maduro con la edad, porque empiezan a pasar cosas difíciles en nuestras vidas y entonces tu fado también se torna más maduro, la forma de ver la vida, de cómo lo cuentas y lo cantas. Fado es una religión, una iglesia, para mí. Tiene que ver como cada uno lo mira y lo siente, por eso no es sólo para gente mayor, es para toda la gente.
“NO DEBEMOS TENER VERGÜENZA DE SER DE BARRIO”
En su vida como artista ¿Qué ha supuesto ser de un barrio como Chelas? Le ha dedicado una canción que se ha convertido en un himno.
Ha supuesto mucho. He podido contar las cosas que he visto y vivido en mi barrio desde que era niña y las dificultades de ser alguien que es de barrio, es como si no tuviéramos la misma oportunidad, y yo quería demostrar que es posible con mucho trabajo salir adelante, que nada es imposible, que tenemos un sueño y se puede cumplir. Esta letra de la canción ‘Chelas’ del disco habla de eso, de no tener vergüenza de ser nosotros, de ser del barrio, yo soy de barrio con mucho gusto.
Yo pienso que imprime carácter, yo no soy una fadista de estar muy quieta y parada en el escenario, yo tengo mucha raza, está en mí. Me gusta mirar a las personas, cantar con el cuerpo. El barrio me imprime una personalidad diferente.
Como dice la letra de ‘Chelas’ ¿Los pobres siempre serán pobres? ¿O hay esperanza de que eso cambie?
Hay siempre una esperanza de cambios, pero no hay nada malo en ser pobre. Esta letra habla de eso mismo, de porqué las personas que tienen poder son más importantes que las personas que no lo tienen. Una persona no es diferente a mí porque no tenga una casa mejor, yo soy la misma persona que tú, las dos vamos a morir y vamos a ir al mismo sitio. Una persona que viva en un barrio no es diferente de una persona que vive en una gran casa. Yo quiero transmitir ese mensaje a las personas. Yo voy a conseguir algo más y no tiene que ser dinero, quiero ser una mejor persona y quiero ayudar a mi gente, a gente de mi barrio y de otros barrios, lo siento como un deber.
“SOY LA MISMA DENTRO Y FUERA DEL ESCENARIO, NO HAY UN PERSONAJE”
¿Qué le ha ayudado más en su carrera, ser sobrina de la fadista Joana Correia o ser de Chelas?
Un poquito las dos cosas. Porque yo soy una suma de todo lo que he vivido, de mi tía, de mi barrio, de las personas que están conmigo en las gradas y en los conciertos… Mi banda es también muy importante para mí, son personas que han crecido conmigo, son una familia para mí. Todo lo que rodea mi vida me ayuda a hacer un fado mejor y una música más real y auténtica. Yo soy Sara Correia dentro y fuera del escenario, no hay un personaje, yo estoy cantando mi vida, no la vida de los otros, por tanto, toda la gente que está en mi vida es importante para mí.
¿Le ha abierto muchas puertas trabajar en un programa de TV como es La Voz?
Ah, sí, sí, claro. Es muy importante. Estar en televisión me da una visibilidad diferente, las personas me conocen mejor, porque acaban conociendo no sólo a la cantante sino también a la persona. Es muy importante para los artistas un programa como La Voz.
¿Trabaja en un nuevo proyecto?
En estos momentos vamos a comenzar a grabar mi nuevo disco, tenemos previsto también un gran concierto en la mayor sala de conciertos de Portugal, MEO Arenal, y continuaré trabajando en La Voz.
¿Puede adelantar algo del nuevo disco?
Por ahora sólo puedo contar que tengo confirmaciones de personas que yo quiero que escriban para mí, tengo algunas ideas, pero preferiría que se quedara en secreto por ahora. Hacer un disco supone dar muchas vueltas y no quiero precipitarme, porque hay algunas ideas, pero todo puede cambiar cuando empiece a grabar. Hacer un disco es una montaña rusa.
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