Sara Correia (Lisboa, 1993) es una auténtica fadista. No sólo por su buena voz y su interpretación, por la que es considerada la gran voz del fado de la nueva generación, sino por su autenticidad, por la verdad que cuenta en sus canciones. Sara está cantando su vida, una vida que a pesar de su juventud ha sido intensa, en ocasiones nada fácil, pero de la que ha aprendido constantemente. Recuerda, aunque no muy bien, que cuando era muy jovencita visitó Extremadura. “Antiguamente nos metían en un coche a cuatro o cinco fadistas y cantábamos en las calles y en los pueblos con la guitarra portuguesa y la viola de fado”. Ahora regresa para debutar en Badasom, el Festival de Flamenco y Fado de Badajoz, el 2 de julio. “Me encanta que el flamenco y el fado estén unidos aquí, son dos músicas que me gustan mucho, porque son dos músicas de raíz, de la tierra y el pueblo”, señala.
Dice Raquel Tavares (Lisboa, 1995) que el fado y el flamenco son muy similares porque nacen del pueblo y la única diferencia es que el flamenco se baila y el fado no. Algo que lamenta, porque a ella le encanta bailar, como demostró en los programas de televisión de competiciones de baile en los que participó en Portugal. Ahora que ha regresado a los escenarios después de cuatro años distanciada de la música, la fadista con sangre española debuta el 2 de julio en el XV Festival de Flamenco y Fado de Badajoz, un espacio donde estas dos músicas se tutean.
Mariza no necesita presentaciones, y menos en el Festival de Flamenco y Fado de Badajoz, donde el viernes 6 de julio participará por tercera vez ante un público entregado y fiel. La cantante portuguesa más internacional nos habla en esta entrevista del concierto que ofrecerá en el Auditorio Ricardo Carapeto de Badajoz a las 22:00 horas, en el que interpretará nuevos temas de su último disco, titulado ‘Mariza’, y temas antiguos conocidos de su amplio repertorio, en el que no faltan los fados.