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El encuentro de Oto y Killo con las niñas de Sierra Leona es una historia dentro de otra historia. Movidos por sus inquietudes personales y profesionales, estos dos reporteros extremeños decidieron asomarse a esa parte del mundo hacia la que casi nadie quiere mirar. Siguiendo la pista de los niños soldados de Sierra Leona, hallaron casi por casualidad un tesoro en medio de la inmundicia, entre la hojalata y las ratas del Slum de Freetwon: la inocencia escondida de unas niñas sometidas a la prostitución y a la violencia del olvido.

Aquellas niñas asombradas desnudaron su alma ante los dos jóvenes periodistas como nunca antes habían hecho y les entregaron casi sin darse cuenta sus sueños y sus ilusiones. Se sintieron bien por primera vez en su corta existencia. “Se preguntaban sorprendidas por qué dos desconocidos llegados de tan lejos se interesaban por sus vidas. Nos hablaban de su niñez, de su día a día y de sus proyectos, y nos dimos cuenta de que les encantaba hablar y sentir que alguien las escuchaba. Mientras nos contaban sus historias luchaban con las ratas y nos protegían en aquel lugar inhóspito”, recuerda José Ignacio Killo Martínez.

La prostitución, las enfermedades de transmisión sexual y la soledad parecían desvanecerse en aquellos instantes en los que las niñas relataban a Oto y a Killo que sueñan con llegar a ser algún día médicos, asistentes sociales, enfermeras o abogadas “para ayudar a los demás, siempre para ayudar”, añade Oto Marabel, el fotoperiodista al que le costó dormir después de aquel primer encuentro. “Yo que duermo como un tronco no pude aquel día pegar ojo. Fue todo muy intenso, los olores de aquel lugar, las imágenes, las niñas…”.

Los dos reporteros decidieron rescatar a aquellas princesas de ébano y devolverles su dignidad con sus mejores armas. “Pusimos el mejor equipo fotográfico que habíamos llevado a Sierra Leona para hacer el reportaje de los niños soldados a disposición de las niñas. Montamos un estudio con todo un despliegue técnico y un fondo blanco y las retratamos como a modelos entre la hojalata de los barrios donde son prostituidas”. Un workflow exclusivo del mundo de la publicidad y la moda en el Slum de Sierra Leona.

“Las niñas se lo pasaban muy bien, se reían cuando se veían en las fotos como modelos y les llamaba mucho la atención los flashes”, señala Oto, quien asegura que las fotografías no están tratadas, ni las niñas maquilladas o vestidas para la ocasión, “recogen su fuerza, su valentía y la belleza natural que ha sobrevivido y que han sido capaces de proteger de una vida muy dura de violaciones y palizas”.

Niñas sin nombre
Oto fotografía a una niña en Sierra Leona mientras Killo observa. Foto: Alberto López.

Aquel corto pero intenso encuentro de apenas dos días con estas niñas, a las que llegaron ayudados por la ONG Don Bosco Fambul de las Misiones Salesianas en Sierra Leona, cambió el rumbo de su viaje, pero puede que también el destino de estas menores, en cuya  situación de abandono y prostitución hay actualmente cerca de  1.000 en este lugar del mundo.

‘NIÑAS SIN NOMBRE’, EL LIBRO DE LAS NIÑAS PROSTITUIDAS DE SIERRA LEONA

El adiós no fue definitivo, Oto y Killo se comprometieron a regresar, como ellas les pidieron, para continuar el trabajo y escribir un libro con sus historias y sus nombres, al que ya han puesto título: ‘Girls with no Name’ (Niñas sin nombre). “Nuestro objetivo es combatir con este libro la invisibilidad en la que se encuentran y que el mensaje de estas niñas llegue al mayor número de personas posibles”, según Killo, quien recuerda que hay una ley en Sierra Leona que penaliza el consumo de prostitución infantil con 15 años de cárcel, “pero nadie la cumple, no la cumple ni Dios”. Todos miran para otro lado, ante el silencio cómplice de la policía y el gobierno.

Con este libro, cuyo tratamiento gráfico y artístico es singular, pretenden ofrecer a las niñas de Sierra Leona una herramienta para que se escuche su voz, de una forma bella y dignificada, “pero el libro es también una lección de vida para todos”, recuerda Oto.

De momento están buscando financiación para el proyecto, por lo que han recurrido al micromecenazgo a través de la plataforma de crowdfunding Kickstarter, una de las más importantes de proyectos creativos. “Ya han encargado el libro clientes de Estados Unidos, Reino Unido, Austria, Alemania…tenemos más de 78 patrocinadores”, según Killo. Han recaudado 5.928 euros de los 16.500 que necesitan para reencontrarse con las niñas, culminar el trabajo y publicar el libro el 4 de abril, coincidiendo con el Día Internacional Contra la Prostitución Infantil.

¿Quieres poner nombre a estas niñas de Sierra Leona? ¿Ayudas a Oto y a Killo a escribir el libro ‘Niñas sin nombre? Creadores y Criaturas es ya uno de sus mecenas. El plazo finaliza el 12 de diciembre. Las pequeñas princesas esperan.

 

Guadalupe Leitón
Periodista

Autor

Magazine Cultural de entrevistas, reportajes y noticias que recoge las creaciones culturales y artísticas que tienen como origen o destino Extremadura.

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