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Un día como hoy hace 20 años conocimos la muerte prematura del pianista español más internacional del siglo XX, Esteban Sánchez Herrero (Orellana La Vieja, 1934-1997). Un virtuoso del piano que dejó una profunda huella en todos los que le conocieron y le trataron. Recordamos a este insigne extremeño con Justo Romero, pianista, crítico musical en Scherzo y el Diario Levante, y amigo del extremeño que compartió el Premio de Virtuosismo con Daniel Borenboim en Roma en 1954 y que asombró al mundo con su magistral interpretación de ‘Iberia’ de Albéniz.

¿Qué le hubiera gustado conocer a Esteban Sánchez de estos 20 años de ausencia?

Él siempre se lamentó de que sus grabaciones no hubieran sido recuperadas en CD. Él que no ambicionaba la fama ni el éxito sí hubiese estado muy feliz sabiendo cómo todos los melómanos, los pianistas y el mundo de la música admiran, disfrutan y se emocionan con sus viejas grabaciones recuperadas en CD. También se hubiese fascinado escuchando a un pianista como Javier Perianes, tan en su línea de honestidad, de sensibilidad y de virtuosismo. Tienen muchos paralelismos los dos, y Esteban sería muy feliz viendo que hoy hay un pianista español que tanto tiene que ver con él aunque nunca estudió con él.

Después de dos décadas, ¿Qué nos queda de él?

Lo más importante que queda de Esteban Sánchez 20 años después de su repentina muerte (murió en un taxi de un infarto a los 63 años de edad cuando se dirigía a dar clases) es su legado discográfico, que está bien vivo y cada vez más presente, más admirado y apreciado. Esta discografía suya sigue siendo una referencia absoluta en todos los repertorios que grabó, no sólo Albéniz. Todo lo que grabó es supremo, de una calidad, de una fuerza expresiva y una entidad pianística memorable. Los que tuvimos el privilegio de conocerle y de haber estudiado con él y tratarlo nos queda el recuerdo del gran personaje, la gran personalidad y la hermosísima persona que fue siempre.

Es recordado no sólo como el excepcional pianista que fue sino como una buena persona.

Yo estudié con él y tuve una relación personal muy constante y sólida. De hecho, la relación se inició antes de nacer yo, ya tenía mi familia relación con él. Un tío mío, Adolfo Díaz Ambrona, que fue presidente de la Diputación de Badajoz, fue el primero que le becó para que empezara su carrera en Madrid con su gran maestra Julia Parody. Era una excepcional persona, muy entrañable, muy enamorada de su tierra, de su pueblo, de sus costumbres, de sus raíces… Era una bellísima persona, muy abierta y sencilla. Esteban podía ser feliz con un campesino y podía ser feliz con una eminencia o un premio Nobel.

¿Se sigue manteniendo la idea de que España no supo proyectar y reconocer su figura?

Yo no comparto esa idea. Él deslumbró, fascinó a todo el mundo, todos se quedaron atónitos con su genio, pero Esteban Sánchez no ambicionaba la gloria, no anhelaba la fama ni el triunfo. En los primeros años en los que daba conciertos importantes por España y el extranjero sí anhelaba triunfar, pero él con su inteligencia, su  sensibilidad y su bonhomía se dio cuenta de que el triunfo y el éxito no era que te aclamaran dos mil personas sino que era una cosa mucho más íntima y privada. Dejó el mundo de los conciertos y regresó a Extremadura cuando aún era joven (tenía 44 años) para disfrutar de un amanecer en la dehesa, de la vida tranquila y sencilla de su pueblo. Se aburrió de la lucha por el triunfo, los conciertos, hacer y deshacer maletas… Era demasiado gran artista y gran persona para dejarse seducir por la superficialidad del triunfo y la fama.

¿Extremadura reconoció suficientemente sus méritos?

Cuando murió se le reconoció con honores, pero yo creo que la grandeza de Esteban Sánchez no se ha reconocido en Extremadura, pero es algo normal porque no estamos hablando de una actividad que sea muy popular. Yo creo que Esteban tuvo en Extremadura el reconocimiento que cabe en un hombre que se dedicó a la música clásica, no es un futbolista o un cantante de flamenco popular. En Alemania, donde la música clásica tiene mucha más presencia social, habría sido mucho más célebre. Aquí en España los intérpretes de la música clásica es difícil que traspasen el ámbito de los melómanos.

Dijeron que su interpretación de ‘Iberia’ de Albéniz no había sido superada por nadie ¿Lo consiguió ya alguien?

En música o en arte no se puede decir ésta es la mejor obra. ¿Es el Quijote la mejor novela de la historia? No se puede decir que la ‘Iberia’ de Sánchez sea la mejor de la historia, lo que sí es verdad es que es un prodigio, es una maravilla y está en la cima, entre las mejores interpretaciones. En música nunca se puede decir esto es lo mejor, porque entran muchos detalles, muchos aspectos y depende de muchísimas cosas.

¿Qué no se ha hecho aún en su memoria?

Es un viejo anhelo y sueño que tengo, que desde Extremadura se creara un Premio Internacional de Piano Esteban Sánchez que potenciara y considerara especialmente las características del pianismo y el arte de Esteban, la libertad de interpretación, el virtuosismo, la pasión y el gozo, que primase todas estas cualidades y características. A él le habría encantado. Y sería fantástico para perpetuar su memoria y su pianismo. En la línea de otros de repercusión internacional, como el Premio Dinu Lipatti, el Premio Clara Haskil, el Premio Chopin de Varsovia o el Concurso Arturo Rubinstein de Israel y otros tantos importantes.

 

Autor

Magazine Cultural de entrevistas, reportajes y noticias que recoge las creaciones culturales y artísticas que tienen como origen o destino Extremadura.

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