La maternidad llevó a Ana Moríñigo por otros derroteros bien distintos a los imaginados. Su trayectoria artística como guitarrista clásico cambió de rumbo, entre pañales y tomas de biberones se vio componiendo música y creando cuentos para su pequeña Alba, a la que cuatro años después siguieron los gemelos Elah y Alex. Lo que inicialmente comenzó como un juego terminó por convertirse en su verdadera vocación: crear música y cuentos para niños. El 22 de diciembre Ana Moríñigo volverá a reencontrarse con su público en el Palacio de Congresos de Badajoz, donde acompañará a la Orquesta de Extremadura (OEX) y al coro infantil Amadeus-IN en ‘Lila, el color de la Navidad’, la gala solidaria que se celebrará a beneficio de la Asociación Extremeña de Musicoterapia (AEXMU).